lunes, 15 de julio de 2013

¿CÓMO QUIERES QUE SEA TU HIJ@?



 El perfil del alumno/a holístico según Jhon Hare

 
Actúa con madurez e integridad en los ámbitos social y académico.
Se siente segura y cómoda con personas y grupos que pueden ser desconocidos, y demuestra respeto por la cultura, las opiniones y los valores ajenos. Cuestiona el saber comúnmente aceptado con madurez desarrolla su propia comprensión a partir de esta experiencia. Aprende de sus errores, se hace responsable de sus actos y admite los comentarios y las contribuciones de los demás.


Se adueña de su desarrollo y aprendizaje propios estableciendo planes y prioridades, y tiene determinación para terminar sus tareas a tiempo.
Se responsabiliza de su propio crecimiento personal y académico, y de los resultados de este. Es capaz de fijarse metas claras y realistas, dar a sus obligaciones un orden de prioridad y planificar para cumplir sus objetivos con éxito. Es constante en sus tareas y mantiene niveles elevados en sus resultados.


Demuestra flexibilidad y creatividad en la resolución de problemas.
Es capaz de aplicar el pensamiento creativo y lateral de forma consecuente, recurriendo a enfoques de varias disciplinas y experiencias. Se siente capaz y seguro a la hora de hallar soluciones, y asumirá riesgos en áreas nuevas y desconocidas de pensamiento y acción.


Desarrolla y mantiene relaciones mediante sus habilidades interpersonales.
Es solícito y actúa con consideración, compasión y empatía en su interacción con personas de distintos orígenes. Aprende de su interacción con los demás. Como escucha de manera activa y tiene una mente abierta, está preparado para plantearse y aceptar pareceres y opiniones que cuestionen sus propias ideas.


Demuestra un enfoque reflexivo y una actitud de mejora continua.
Analiza y revisa su trabajo objetivamente y reflexiona sobre maneras mejores de realizar la tarea. Cuando se repite la tarea, eleva las exigencias para introducir mejoras.


Se comunica oralmente y por escrito de manera eficaz.
Recurre al modo más apropiado de comunicar la información en diversos contextos y situaciones, y valora las expectativas y las necesidades de sus interlocutores. Si la situación o las circunstancias cambian, tiene la seguridad suficiente para modificar y adaptar su estilo de comunicación.


Demuestra buenas habilidades participativas.
Participa de forma activa y cooperativa en los debates de grupo y las reuniones. Cuestiona a los demás con respeto, y respalda y desarrolla las ideas de otros para favorecer el proceso de decisión.


Intenta aportar claridad a la toma de decisiones.
Aporta claridad a los planes y actividades necesarios para llevar a cabo cualquier tarea. Continuamente, busca maneras de superar los niveles y las expectativas y de aprender de sus acciones para el futuro.


A través de la comprensión de las áreas disciplinarias, sus interdependencias e interrelaciones, es capaz de apreciar las interconexiones del conocimiento humano; valora y debate los problemas mundiales y el impacto de la actividad humana sobre el entorno.


Está claro que una enseñanza basada en los contenidos y las calificaciones, aliena al alumno/a. Me consta que niñ@s con altas capacidades pasan desapercibidos en el sistema educativo tradicional, incluso pueden llegar a ser catalogados de fracasad@s. No podemos olvidar que ningún alumno/a es un "fracaso", sino producto de un sistema que no ha sabido o no ha podido acompañarlo en su desarrollo personal, ni atender sus expectativas, ni detectar sus verdaderas capacidades. Si como madre o padre te interesa la eduacación de tu hij@, te propongo investigar  sobre la educación holística. Existen variadas experiencias educativas que apuestan por esta filosofía, aquí te ofrezco algunos enlaces interesantes:
El Farol

CAMINAR SOBRE LAS PIEDRAS

Caminar sobre las piedras nos hace crecer.

Tod@s hemos tenido en nuestro corto o largo camino educativo algún maestro o maestra del que conservamos un recuerdo especial. Es como si su presencia (más que la materia que impartía) hubiera dejado una profunda huella en nuestro ser. Esta huella tiene un gran valor vital para nosotros, porque significa que aquel profesor o profesora, nos vió tal y como éramos, respetó nuestro ser y fue capaz de inyectarnos confianza en nosotr@s mism@s. En resumidas cuentas, tod@s tenemos un@ o vari@s profesores que nos han marcado, porque supieron darse como personas y nos trataron no como "alumnado a calificar", sino como a personas a las que acompañar en su desarrollo vital. 

Si analizamos esa huella que algun@s maestr@s nos dejaron, nos damos cuenta que no está compuesta por un cúmulo de fórmulas matemáticas, ni retahilas de análisis gramaticales. No eran los contenidos lo importante, ¡qué va! era su presencia activa, capaz de hacernos sentir ÚNIC@S en el aula. Yo he tenido la suerte de tener varios de estos maestros y maestras, en diferentes niveles de mi paso por la enseñanza reglada y han sido para mi un referente. De forma intuitiva he recogido lo que ellos me transmitieron: esa sinceridad en el aula, esa capacidad de escuchar y valorar al alumnado, esa paciencia...

Hay realmente profesores y profesoras excelentes, pero abducidos por un sistema educativo cadudo, que agoniza. Los informes de evaluación externa de nuestro alumnado ponen de manifiesto una y otra vez, como si de un chequeo al moribundo se tratase, que algo profundo falla. Está claro que este algo no será corregido con ninguna reforma política que siga centrada en los contenidos y en la parcelación en materias o áreas, como si la persona fuera un puzzle que se puede construir con piezas sueltas. No, ninguna reforma educativa puede dictarle al profesor o a la profesora cómo debe mostrarse o darse a su alumnado ni cuáles deben ser las relaciones emocionales en el aula, solo si el profesor es libre podremos tener una escuela que eduque a personas libres. Ninguna reforma educativa se preocupa por  respetar al propio docente, pues se le ha despojado de la confianza sobre qué y cómo debe educar,  cómo debe evaluar y ser evaluado... No, está claro que algo anda bastante podrido en este sistema. 

¿Qué podemos hacer entonces? Hay ya alternativas a la educación reglada, cada vez mejor fundadas, ¿debemos abandonar la escuela pública y dedicarnos a la docencia "alternativa"? ¿Debemos expropiar a nuestros hij@s de esta eduacación por las desventajas que tiene sobre su integridad personas? ¿Podemos cambiar realmente este sistema?

Mi pre-ocupación actual va más allá del propio sistema, pues ya que estoy dentro de él tengo la opción y, en mi caso, la responsabilidad moral de transformarlo. El sistema en sí ha dejado pocos resquicios para la innovación (bien entendida, pues la incorporación de las nuevas tecnologías -TIC- no implican necesariamente "innovar"). Sin embargo, y pese a todos los condicionantes, el aula sigue siendo el espacio en el que alumnado y profesorado se encuentran, momento único e irrepetible. Este momento, es la ocasión perfecta para poder sentir "la magia", para compartir "con pasión" aquello que pensamos, creemos, soñamos, sentimos. Es el espacio en el que  permitir la expresión libre, sin miedos ni vergüenzas a equivocarse, a no saber, a no estar a la altura... (sensaciones que el alumnado ha ido acumulando después de su paso durante algunos años por la enseñanza). Cuando l@s alumn@s te humanizan, cuando has conseguido empatizar con ell@s aparecen verdaderos lazos de respeto, no basados en las amenazas, el autoritarismo o el miedo, sino en el afecto, que son el mejor caldo de cultivo para aprender mutuamente. La alumna y el alumno que ha sentido esto puede "caminar sobre las piedras".

Al parecer esta práctica que a mi me gusta llevar al aula, aunque no siempre es posible, está más cercana a la educación holística que al cualquier otra metodología o filosofía educativa. 

En mi caminar personal, también he descubierto a través del arte: pintura, escultura, teatro, escritura... que el desarrollo de la creatividad, tiene un valor terapéutico, que puede ser adecuado a cualquier edad. A través del arte podemos expresarnos tal y como somos, podemos indagar en nuestras emociones, sacarlas a flote, podemos descongestionar nudos y bloqueos, podemos "fluir" y reencontrarnos como seres completos. 

El arte, la creativididad, debe formar parte de la educación, porque toda educación  es en definitiva preparar a la persona para vivir una vida plena y productiva. Es un viaje, un camino, de descubrimiento personal, de enriquecimiento. Parece que esta es la meta de cualquier sistema educativo de calidad, sin embargo, mientras el enfoque siga centrado en los conocimientos (en la cantidad de piedras sobre las que se camina en vez de en el proceso mismo de caminar), las ventajas de la educación holística seguirán siendo inadvertidas.



LA PERSONA ES UN TODO









 El holismo es una filosofía que considera a la persona como un todo.

La palabra "holismo" proviene del griego holo, que significa entero, completo. El holismo, como movimiento educativo y terapéutico, se interesa por la interrelación entre todos los planos o niveles que  se dan simultáneamente en la persona.

Podemos decir que la persona está integrada básicamente por cinco planos: 
  • físico: desde mi punto de vista somos materia, una simple concentración de energía. La ciencia parece confirmarlo. Ahora bien, es interesante preguntarnos,  por ejemplo,  qué mantiene cohesionada a esa energía, qué hace que esta energía forme un conglomerado con vida e identidad propia. Desde el plano educativo me pregunto qué influencias podemos ejercer en este plano desde los otros, es decir, cómo nuestro estado emocional o mental, por ejemplo, influyen en nuestro estado físico y viceversa.
  •  biológico: el ente físico se ha organizado en este plano biológico (la vida), de modo que desarrolla determinados procesos para intercambiar energías (condensadas en materia o no) con el medio. Esta organización -la vida- es de apabullante diversidad.  No obstante, siempre presenta dos características, sea cual sea su forma: a) requiere determinadas fronteras (límites) para su subsistencia y desarrollo, es decir, se da en un contexto concreto (histórico, social, cultural...vital); y b) presenta una secuencia de desarrollo propio objetivable, que parte de sí misma y no de los estímulos que el medio brinda, es decir, se configura como un individuo único, que se desarrolla con autonomía propia. Como educadora tengo interés por apreciar este diversidad humana y si es posible fomentarla.
  •  emocional:  Los sentimientos se inician con la primera vida, la intrauterina, y forman parte indisoluble de toda percepción, aún la más inmadura. Es que la percepción -desde el principio de la vida- implica que el individuo busca por sí mismo lo que le hace sentir satisfecho, lo que lo hace sentir completo. Las personas buscan activamente desarrollar su emocionalidad. Además conocemos cómo el plano emocional interactúa con el resto de los planos: cada vez más se admiten los aspectos emocionales de una patología biológica. Sabemos que en toda enfermedad afecta a nuestro estado emocional y mental. Igualmente cierto y sensato, sería discurrir respecto de las variaciones moleculares que un impacto emocional acarrearía, por ejemplo, en determinados líquidos orgánicos (se dice que un disgusto puede hacer que a la madre se le retire la leche, o que si estás triste te bajan las defensas). También hay que admitir, por tanto, que nuestro desarrollo intelectual se ve afectado por nuestro desarrollo emocional... Me interesa como educadora retener que el desarrollo emocional es, como parte de la vida misma, un proceso activo que se inicia en el propio sujeto y no en el ambiente que lo rodea. Esto es importante, ya que de ello se desprende que somos dueños de nuestras emociones y que es un error culpar a los otros de lo que sentimos.
  •  intelectual: comprende el ingreso, la elaboración, la clasificación y la reproducción de información, así como la producción de respuestas a esa información. La inteligencia es asimismo un proceso activo que se construye según un desarrollo propio en base a la búsqueda activa de ciertos estímulos y no de otros, en concordancia con el período madurativo en el que el sujeto se encuentra. Sólo como ejemplo, hoy en día se sabe que un lactante "pone por delante" ciertos estímulos, como la voz de la madre, frente a otros. La inteligencia es un mapa, el que cada uno de nosotros se diseña para vivir, para desarrollar "su realidad". Ya que conocer todos los estímulos disponibles es imposible, cada persona selecciona aquellos que "prefiere". Por otra parte, las emociones influyen grandemente ya en la raíz de la inteligencia, ellas modifican la realidad para adaptarla a nuestras necesidades y posibilidades. Como docente me interesan las "distintas inteligencias" y cómo desarrollarlas junto a los otros planos, de modo que la persona (niñ@, adolescente, adult@) pueda sentirse válida, completa y a la vez sienta el deseo de seguir impulsando su desarrollo como persona.
  •  espiritual: implica aceptar que todo ser humano sabe intuitivamente de su relación
    constante con todo lo que existió y existe. Esa relación espiritual con el todo, esa referencia, es lo que da sentido a la vida de cada un@ y de tod@s nosotr@s, y a ese sentido único se subordinan -conscientemente o no- todas las actividades, todas las búsquedas y todos los desarrollos del ser humano. El holismo no se circunscribe, por tanto, a ninguna religión, me refiero a la religión como institución dogmática y manipuladora de las ideologías de los grupos humanos. Pero sí es la aceptación de que somos seres espirituales.
    La pregunta última, se dice en filosofía, es la pregunta por el Ser, el ser entendido como un todo al cual todo pertenece.
El holismo considera que todos estos planos están en constante interacción. De modo que cuando se influye en un plano esto afecta simultáneamente a los otros, se tome conciencia de ello o no. En la práctica esto quiere decir que si como educadores (profesores, padres-madres, abuel@s...tod@s l@s adult@s somos educadores en realidad) deseamos, por ejemplo, infuir en el plano intelectual, necesariamente tal influencia se desarrollará también sobre sus moléculas, su biología, sus emociones, su espíritu, y no solamente sobre su intelecto. Debemos asumir por tanto la responsabilidad que nos corresponde, no podemos achacar al medio o al sistema todo lo que ocurre a nuestr@s niñ@s, sino "emponderarlos".

La escuela que tenemos, apenas atiende la pluralidad de planos que hemos señalado. Por eso nuestr@s niñ@s, que a los cinco años se muestran aún con todas sus potencialidades, ingresan en la institución de la escuela que está aún regida por el paradigma Newtoniano-Cartesiano de la Ciencia mecánica del siglo XVII, y acaban reprimiéndolas, ahogándolas, y en último caso perdiéndolas. El holismo es un nuevo paradigma desde el cual eduacar-nos y sanar-nos.